Si hubiese que evaluar el impacto en el cine de slasher que tuvo esta película, claramente la nota sería más alta. Pero si hubiese que catalogarla por calidad cinematográfica, la verdad es que se queda atrás en varios aspectos. Las actuaciones son lamentables, y siendo fríos la situación contada es lenta y carente de atractivo, sólo rellenada a base de diálogos inconducentes, tonterías juveniles que le agregan minutos a la peli a fin de llegar al tiempo requerido. Las muertes son poco elaboradas y los prostáticos se notan un montón, el látex no es del mismo color que la piel del actor, y se nota en demasía. (Pero hay que tener la premisa que nos encontramos a principios de los 80s, y obviamente la variedad de materiales no es lo amplio que es hoy). La verdad es que es una pelicula B que de no ser una de las primeras, habría pasado sin pena ni gloria. Cuanta falta hace Jason, ya que su aparición crea una leyenda dentro de los psicokillers. Hay que obviar muchos detalles, como por ejemplo: que la madre tiene una fuerza descomunal, para arrojar alguien por la ventana y en la arena final apenas puede con la chica, o que a todo el mundo lo mata a sangre fría y a la ultima victima le explica todas las razones para asesinar... en fin.
Es una película bastante deficiente, que sobre sus hombros pesa ser uno de los puntos cero del slasher, lo que la eleva a film de culto.... Pero, ¡Cuanta falta haces Jason!!!

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